[Por: Dolores Aleixandre | alandar]
Cada judío nace con el libro de los salmos grabado en el corazón y sus palabras forman parte del tejido relacional que los vincula con su Dios. El judío Jesús pertenecía a ese pueblo de orantes que acudían a los salmos para expresar su alabanza, sus súplicas, sus temores, sus sufrimientos o sus alegrías…
Descargue el artículo.






