(Por Elena Llorente) Formalmente llamado Instituto para las Obras de Religión, es un banco financiero “conservador” que nunca había revelado sus resultados. Es rentable, pero cerró cuentas diplomáticas por sospechas de lavado de dinero.
(Por Elena Llorente) Formalmente llamado Instituto para las Obras de Religión, es un banco financiero “conservador” que nunca había revelado sus resultados. Es rentable, pero cerró cuentas diplomáticas por sospechas de lavado de dinero.






