En una sociedad que se revuelve -todavía confusamente- para romper las cadenas del conservadurismo hipócrita y el neoliberalismo decadente, el ascenso de la izquierda es por mucho la mejor noticia del proceso electoral costarricense.
En una sociedad que se revuelve -todavía confusamente- para romper las cadenas del conservadurismo hipócrita y el neoliberalismo decadente, el ascenso de la izquierda es por mucho la mejor noticia del proceso electoral costarricense.






