Todos los cristianos lo sabemos. La eucaristía dominical se puede convertir fácilmente en un “refugio religioso” que nos protege de la vida conflictiva en la que nos movemos a lo largo de la semana. Es tentador ir a misa para compartir una experiencia religiosa que nos permite descansar de los problemas, tensiones y malas noticias que nos presionan por todas partes. JOSÉ ANTONIO PAGOLA – ECLESALIA
Todos los cristianos lo sabemos. La eucaristía dominical se puede convertir fácilmente en un “refugio religioso” que nos protege de la vida conflictiva en la que nos movemos a lo largo de la semana. Es tentador ir a misa para compartir una experiencia religiosa que nos permite descansar de los problemas, tensiones y malas noticias que nos presionan por todas partes. JOSÉ ANTONIO PAGOLA – ECLESALIA






