[Por: Pedro Pierre]
La dimensión espiritual es parte de nuestra naturaleza humana: Mora en nuestra personalidad. Es todo lo invisible que nos habita. Decía el autor de “El Principito”, Antoine de Saint-Exupéry: “Lo esencial es invisible para los ojos”.
Somos materia y espíritu. Somos ‘materia’ porque somos de “carne, hueso y sangre”; somos ‘espíritu’ porque la vida, el amor y la belleza son más que nosotros. ¿Nos hemos preguntado cuál es el espíritu que nos anima? ¿Será un espíritu que aprecia la vida, que se deja mover por la compasión con el que sufre o pasa necesidad, que gusta de belleza y gratitud, que está abierto a la trascendencia?…
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