Cuando volví a visitar el Partenón, la segunda semana de junio, encontré cerca del teatro de Dionisios, pensativo, a mi amigo Sócrates.
-¿Cómo van las cosas por Grecia?, le pregunté.
-Perdimos la sabiduría, querido mío. Urge rencontrar la lámpara de Diógenes… Por Frei Betto
Cuando volví a visitar el Partenón, la segunda semana de junio, encontré cerca del teatro de Dionisios, pensativo, a mi amigo Sócrates.
-¿Cómo van las cosas por Grecia?, le pregunté.
-Perdimos la sabiduría, querido mío. Urge rencontrar la lámpara de Diógenes… Por Frei Betto






