[Por: Eduardo de la Serna]
Debo confesar, a esta altura del partido, que ya me tienen cansado, ¡harto!, las palabras mágicas del imperialismo por las que todo funciona como por arte de trampa. Muchas las conocemos y repetimos para que todo funcione como “es debido”: populismo, “se robaron todo”, transparencia, grieta, “justicia” (por “poder judicial”)… Basta con pronunciarlas para que todo vuelva al orden primordial, a lo que “debe ser”, a lo que “dios quiere”, a lo que nunca debió haberse olvidado…
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