“El Congreso Continental de Teología fue una energía de esperanza. Se respiraba mucha saudade/añoranza; al mismo tiempo, se abrieron horizontes para dar testimonio de que otro mundo es más que posible,” relata Vidal Enrique, un participante en el evento, procedente de São Paulo. (Vidal Enrique Becerril, IEME).-
“El Congreso Continental de Teología fue una energía de esperanza. Se respiraba mucha saudade/añoranza; al mismo tiempo, se abrieron horizontes para dar testimonio de que otro mundo es más que posible,” relata Vidal Enrique, un participante en el evento, procedente de São Paulo. (Vidal Enrique Becerril, IEME).-






