[Por: José A. Amesty Rivera]
Lo que sucedió en Madrid con relación a la presidenta venezolana Delcy Rodríguez, no es un hecho menor ni un simple exceso verbal. Que en pleno acto político le griten “mona” a una mujer latinoamericana, con rasgos afrodescendientes y en una posición de poder, no es un accidente ni una “salida de tono”. Es la expresión directa de una forma de discriminación racial que sigue viva, que se adapta a los tiempos y que encuentra nuevos espacios para meterse incluso en la política…
Decargue el artículo.
©2017 Amerindia - Todos los derechos reservados.