03 de Octubre de 2014
(Alfredo Serrano Mancilla) ALAI AMLATINA.- Cualquier contienda electoral presidencial que tenga claro ganador a la vista siempre es concebida como una cita menos emocionante que aquella en la que todo se define en un reñido conteo, voto a voto, donde el suspense persiste hasta el último minuto de juego. Si las elecciones fuesen tratadas como cualquier reality show, entonces, la cita electoral del próximo 12 de octubre en Bolivia pasaría desapercibida porque ya todos saben quién va a ser el ganador por auténtica goleada. Tal vez, desde esta frívola mirada, lo único que realmente podría llamar la atención en las casas de apuestas es saber por cuánto va a ganar Evo Morales; por 40 o 50 puntos; o si supera su propio record en 2009 (64,2%).
(Alfredo Serrano Mancilla) ALAI AMLATINA.- Cualquier contienda electoral presidencial que tenga claro ganador a la vista siempre es concebida como una cita menos emocionante que aquella en la que todo se define en un reñido conteo, voto a voto, donde el suspense persiste hasta el último minuto de juego. Si las elecciones fuesen tratadas como cualquier reality show, entonces, la cita electoral del próximo 12 de octubre en Bolivia pasaría desapercibida porque ya todos saben quién va a ser el ganador por auténtica goleada. Tal vez, desde esta frívola mirada, lo único que realmente podría llamar la atención en las casas de apuestas es saber por cuánto va a ganar Evo Morales; por 40 o 50 puntos; o si supera su propio record en 2009 (64,2%).
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