10 de Octubre de 2014
(José Manuel Vidal - Religión Digital) 253 personas, de las que 191 son obispos, reunidos en torno al Papa, dan comienzo al Sínodo de la Familia. Se respira el ambiente de las grandes ocasiones. Francisco sonríe y saluda sin parar. Y, en su intervención, corta y clara, invita sin rodeos a que los sinodales "hablen claro" y con total libertad. Sólo le spide dos condiciones: "Hablar con parresía y escuchar con humildad". El Sínodo comienza a caminar sin tabúes ni cuestiones cerradas. Con la total libertad de los hijos de Dios.
(José Manuel Vidal - Religión Digital) 253 personas, de las que 191 son obispos, reunidos en torno al Papa, dan comienzo al Sínodo de la Familia. Se respira el ambiente de las grandes ocasiones. Francisco sonríe y saluda sin parar. Y, en su intervención, corta y clara, invita sin rodeos a que los sinodales "hablen claro" y con total libertad. Sólo le spide dos condiciones: "Hablar con parresía y escuchar con humildad". El Sínodo comienza a caminar sin tabúes ni cuestiones cerradas. Con la total libertad de los hijos de Dios.
©2017 Amerindia - Todos los derechos reservados.