06 de Abril de 2017
[Por: Francisco de Roux]
La compasión crece en el país, conmovido por la tragedia de más de 290 muertos en Mocoa. Niños y niñas que esperan a las mamás que no llegarán nunca. Jóvenes y adultos raspados y fracturados, que lloran porque el agua les arrebató a hermanas e hijos. Mujeres que tratan de sacar la nevera y el armario retenidos por el lodazal. Multitudes en el cementerio que aguardan la identificación de cadáveres. Piedras inmensas que testimonian la fuerza del torrente que sepultó 17 barrios…
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[Por: Francisco de Roux]
La compasión crece en el país, conmovido por la tragedia de más de 290 muertos en Mocoa. Niños y niñas que esperan a las mamás que no llegarán nunca. Jóvenes y adultos raspados y fracturados, que lloran porque el agua les arrebató a hermanas e hijos. Mujeres que tratan de sacar la nevera y el armario retenidos por el lodazal. Multitudes en el cementerio que aguardan la identificación de cadáveres. Piedras inmensas que testimonian la fuerza del torrente que sepultó 17 barrios…
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