[Por: Amerindia Argentina]
Como equipo de Amerindia, nos hemos juntado para dialogar en el comienzo del año 2026. Recuperamos el sentido de Amerindia desde la Teología de la liberación en diálogo. Nos propusimos seguir fomentando la Teología narrativa de resistencia, profética y desde la esperanza activa, porque está embarazada de sueños y utopías, en nuestros contextos a pesar del atropello, de la desposesión de derechos, del empobrecimiento, de las injusticias, de niños judicializados, del extractivismo de la tierra arrasada.
Isabel N. Iñiguez, Vitin Baronetto, Sandra Nancy Mansilla,
Luis Domínguez, José Kühle
Los sueños rotos por la realidad. Los compañeros rotos por la realidad
Los sueños de los compañeros rotos, ¿Están verdaderamente rotos,
perdidos, nada se pudren bajo tierra?, ¿su rota luz diseminada a pedacitos
bajo tierra? ¿alguna vez los pedacitos se van a juntar?
¿va a haber la fiesta de los pedacitos que se reúnen?
Y los pedacitos de los compañeros, ¿alguna vez se juntarán? ¿caminan bajo
tierra para juntarse un día como dice Manuel? ¿se juntarán un día?
De esos amados pedacitos está hecha nuestra concreta soledad. Perdimos
la suavidad de Paco, la tristeza de Haroldo, la lucidez de Rodolfo, el coraje
de tantos, ahora son pedacitos desparramados bajo todo el país, hojitas
caídas del fervor, la esperanza, la fe, pedacitos que fueron alegría, combate,
confianza en sueños, sueño, sueños, sueños
y los pedacitos rotos del sueño, ¿se juntarán alguna vez?
¿se juntarán algún día, pedacitos?
¿están diciendo que los enganchemos al tejido del sueño general?
¿están diciendo que soñemos mejor?
(Juan Gelman, De Notas, 1979)
SN. Este tiempo de marzo que nos lleva y nos trae a los nombres de los que no están, pero están; y nosotros, sostenidos en ellos con nuestros sueños, nos sostenemos en estos espacios que todavía tenemos. Hoy intentan destruirnos, pero estamos aquí, reinventándonos, pensando en otro tiempo, en otro ritmo, con las limitaciones de nuestros cuerpos. Nosotros también fuimos sueños de los que ya no están y nos toca ser leales con quienes soñaron en nosotros; todavía podemos saldar cuentas con ellos y lo que nos falta hacer.
I. En estos 50 años nos desafía juntar esos pedacitos, desde el rol que tenemos como militantes, educadores, teólogas, políticos, soñadores, recomenzar siempre a unir este tejido entretejido con lo bíblico y la memoria de un proyecto esperanzador. Me recuerda cuando volvimos en democracia, era un gran tema el reconstruir el tejido social y hoy…otra vez.
V. Esto de los pedacitos, los pedazos de utopías que siguen andando en pequeño, en grupos, en organizaciones, no es el momento de los pedazos muy grandes, hay que tomar conciencia de que estos 50 años pareciera que la sociedad más activa pensó, que lo que se lograba, era para siempre, esa sensación, es un problema de la limitación antropológica de los limites personales, políticos, sociales.
A veces, nos encontramos con el escepticismo, la desazón de la juventud. Es compartir con los grupos, como vivimos estos 50 años, y cuales fueron son nuestros errores, no alcanza con ver los bloques de poderes que nos sobrepasa, si, hay que mirarlos, hay que leerlos, hay que ver qué pasa con la derecha a nivel mundial, la globalización que fue, y los fenómenos nuevos, pero no alcanza con eso, porque la pregunta es: ¿nosotros no tuvimos nada que ver con el triunfo de Milei?. Hicimos todo bien para que no germinara esto, ¿que faltó?. Y no veo autocrítica en quienes tienen un rol más fuerte y tiene más presencia en el conjunto social. ¿No tenemos nada que ver con la atomización del país?, en los feudos en las provincias, que se tienen que autoabastecer y entonces justifican cualquier negocio político con el poder central, ¿no hay nada que autocriticarse?
Veo con buenos ojos la recuperación de un rol institucional de una buena parte del Episcopado, a pesar del lenguaje, pero se han manifestado en temas estratégicas, como: la baja de imputabilidad a los 14 años, sobre la Reforma laboral y sobre la modificación de la Ley de los Glaciares
No podemos ignorar al sector fuerte de un nuevo evangelismo, en quienes se apoyan los fuertes intereses económicos.
Hay que evitar la pelea hacia adentro entre los amigos en la política, no es contra el empresariado que explota todos los días que justifica los despidos, sin descaro apoyan la reforma laboral y piden más reforma laboral y van a venir por más con el Fondo monetario internacional. A fin de año van a aumentar la edad jubilatoria y van a desfondar absolutamente lo que ya están haciendo con el FAL,(Fondo de Asistencia laboral) para que las empresas financien indemnizaciones por despidos.
En este ambiente aparece el poder como todopoderoso, pero no es, la historia ha demostrado que no es todopoderoso si nosotros sabemos juntar los pedacitos y no ahondar en la división, sino trabajar por la unidad de los diferentes no de los iguales, la unidad de los diferentes. Leer los 4 principios para la construcción política del Papa Francisco en la EG, ayuda a entender como procesos y no tanto como avances y como retrocesos que están incluidos en este proceso, pero nosotros pensamos que es el fin. Y no es el fin, es una piedra en el camino y ”hay que seguir andando nomas”, (frase de poema de E. Angelelli, retomada en el poema de P. Casaldáliga).
No quedarnos en las redes, con eso es insuficiente, no modifica la realidad, la realidad se modifica como el pueblo lo ha demostrado, que no hay otro camino, es en la calle, movilizándose, ¿qué le queda a los pobres?, la calle. Son 50 años de memoria y de martirio, por la fraternidad. También, hay que profundizar en las nuevas realidades martiriales de los pobres, víctimas de la denuncia institucional del estado democrático, que anula la convivencia democrática y se impone con la represión y muerte, con políticas violentas que asoman como nuevo terrorismo de estado: ”Las democracias de la Seguridad Nacional” (F. Hinkerlammert,90)
Veamos, Los cuatro principios del Papa Francisco de referencia para la interpretación y la valoración de los fenómenos sociales, en cuanto al:
· El tiempo es superior al espacio (Cf.EG.222-225)
· La unidad prevalece sobre el conflicto (Cf.EG.226-230)
· La realidad es más importante que la idea (Cf.EG.231-233)
· El todo es superior a la parte (Cf.EG.234-237)
L. La JOC cumplió 100 años y hemos celebrado, fue muy valioso, se juntaron un centenar de jóvenes durante una semana y recordamos a esa juventud que hizo tambalear a la iglesia en los años (60-70). Recordamos a los dirigentes desaparecidos, muertos, asesinados, por ejemplo, en Córdoba, como Sabino Navarro, entre otros. DE la JOC nos queda todo ese legado que tenemos que contar y repetir incansablemente, apoyar y orientar a toda esta generación que quiere construir lo nuevo y nosotros tenemos que ser muy claros en lo que transmitimos.
Hoy en la diócesis de Avellaneda con motivo de los 50 años, vamos a hacer una celebración ecuménica, en lugares significativos de desaparecidos, n la esquina donde despareció Azucena Villaflor, (Fundadora de Madres de Plaza de Mayo, desaparecida el 30-04-1977) , estaremos haciendo una juntada todo el día, también en memoria de los 6 jóvenes desaparecidos que eran de la catedral, que nunca fueron reconocidos, entonces invitaremos a las familias, pondremos una placa en la catedral.
J. Estoy relacionando este momento que estamos atravesando con un desierto. Y el desierto está en el Éxodo. Hay un momento donde aparentemente hay un triunfo que es al pie del Monte Sinaí, pero hay una ausencia de conducción de 40 días, dice la Biblia, donde se produce el fenómeno del becerro de oro y el pueblo opta por el becerro de oro. Y creo que acá, en este país, el becerro de oro tiene nombre y apellido, es el que nos conduce a la esclavitud o sea a la vuelta de Egipto. Yo lo analizo desde este enfoque, creo que este desierto que atravesamos no es irreversible. Se puede revertir, el tema es que han cambiado las armas de pelea. Hay que buscar y crear nuevas cuestiones, nuevas formas y ahí hay que rastrear un poco en la simbología de nuestros pueblos originarios, que han resistido más de 500 años. Y el desierto de ellos fue bastante duro de atravesar, con exterminio de pueblos, persecuciones, desapariciones. La pregunta es, ¿qué los mantuvo más de 500 años? ¿a dónde está la raíz de lo que los mantiene? Nosotros con el nombre Amerindia tenemos que ser portadores de esa resistencia, pero bebiendo de nuestras raíces, de nuestro propio pozo (Gustavo Gutiérrez). De nuestras propias raíces que son vida y son simientes nuevas, de nuevos brotes y de nuevas generaciones. Porque también el árbol fue podado, pero las raíces existen y el tronco. Debemos inspirarnos en esos más de 500 años de resistencia y recuperar nuestras historias, reavivar el fuego y la llama, que transporta la gente, que la lleva dentro, que no se ve, como decía, J.M. Arguedas: “en los ríos profundos”, para seguir recreando nuevas generaciones que vienen para el futuro. Creo que ese es nuestro trabajo.
Aunque hoy, pareciera que en el desierto estamos regresando a Egipto, a la esclavitud, pero a su vez, creo que es un tiempo de desierto y de purificación de un pueblo. Como pueblo nos tenemos que purificar y los dirigentes en especial, es un tiempo de purificación. Tiempo de encuentro con Dios y su Proyecto de liberación.
I. En el marco de los 50 años del Golpe militar en la Argentina, las mujeres, del colectivo “8M”, nos preparamos con actividades sumándonos a la campaña de Abuelas de Plaza de mayo en la construcción de pañuelos, con la consigna: “Florecerán pañuelos”. Presentados de manera artística, bordados, pintados o confeccionados con distintas técnicas: en ámbitos familiares, educativos, culturales, deportivos, sociales, con el objetivo que el 24 de marzo las plazas y espacios públicos se llenen de pañuelos como símbolo de memoria activa y compromiso colectivo.
También, desde las mujeres en comunidades y desde Amerindia, con el colectivo de mujeres en 8M, estamos preparando la línea del tiempo de MUJERES Y MEMORIA, resaltando con imágenes los momentos fundantes, en que las mujeres han levantado su voz y han estado poniendo el cuerpo. También con publicaciones referentes.
Concluimos que hay que seguir andando, amasando, nada está cerrado. Desde Amerindia, queremos ser portadores de esa resistencia, pero bebiendo de nuestro propio pozo (Gustavo Gutiérrez); de nuestras propias raíces que son vida y son simientes nuevas, de nuevos brotes y de nuevas generaciones desde el compromiso con el pueblo. Pueblos, de más de 500 años de resistencia, recuperar sus historias, reavivar el fuego y la llama, que transportan los grupos, los trabajadores, los sobrevivientes y que lo llevan dentro, que no se ve, “en los ríos profundoss”, ( J.M.Arguedas) para seguir recreando nuevas generaciones que vienen hacia el futuro.
En cada lugar se cumplen 50 años de persecución, de lucha, pero, también de acciones de liberación. El (4-08-1976), se cumplen los 50 años del asesinato del Obispo Enrique Angelelli; en nuestro caso, en Quilmes, el (19-09-2026) se cumplen los 50 años de la fundación de la diócesis de Quilmes y del primer Obispo Jorge Novak, defensor de los Derechos humanos, preparándonos para esa celebración. En noviembre 2026 se cumplen los 50 años del nacimiento de Comunidades de Base en Quilmes.
Seguir andando, juntando pedacitos, en red, porque son pedazos de utopías que siguen andando en pequeños grupos, en organizaciones, no es el momento de los pedazos muy grandes, pero este año cumplimos 50 años de resistencia, profecía, de denuncias y anuncios que otra realidad es posible, entonces…“Florecerán pañuelos”.
AMERINDIA ARGENTINA, 2 de Marzo 2026
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