[Por: Eduardo de la Serna]
Soy testigo de que, en muchas comunidades, entre otras a la que pertenezco, que se ha preferido – cuando es posible – reemplazar el adjetivo “Todopoderoso” aplicado a Dios, utilizando, por ejemplo, “misericordioso”. Ciertamente, afirmar hoy, de Dios que es “todo poderoso” requiere una importante aclaración de qué se entiende por “poder”. Por ejemplo, la niña Teresa de Lisieux, cuando define a sus cuatro años qué significa dice: “pues, que hace todo lo que quiere!” (MsA 10rº)…
Descargue el artículo.
©2017 Amerindia - Todos los derechos reservados.