04 de Julio de 2014
(María del Socorro Vivas Albán) El espíritu del Concilio Vaticano II. A los cincuenta años del Concilio Vaticano II, se discute todavía cuál fue su espíritu. El papa Juan XXIII lo convocó –como él mismo dijo– gracias a «una repentina inspiración de Dios», en un «momento místico». El espíritu del Vaticano II impregnó el discurso inaugural del Papa, que pidió a los obispos convocados trabajar en clima de apertura y diálogo, y aceptar, desde el evangelio,los valores culturales modernos. El Concilio propuso que la Iglesia retornara a sus fuentes, tuviera en cuenta la diversidad de situacionesen las que se incultura el evangelio y se hiciera presente en los dolores y gozos de la humanidad, especialmente la más pobrey marginada.
(María del Socorro Vivas Albán) El espíritu del Concilio Vaticano II. A los cincuenta años del Concilio Vaticano II, se discute todavía cuál fue su espíritu. El papa Juan XXIII lo convocó –como él mismo dijo– gracias a «una repentina inspiración de Dios», en un «momento místico». El espíritu del Vaticano II impregnó el discurso inaugural del Papa, que pidió a los obispos convocados trabajar en clima de apertura y diálogo, y aceptar, desde el evangelio,
los valores culturales modernos. El Concilio propuso que la Iglesia retornara a sus fuentes, tuviera en cuenta la diversidad de situaciones
en las que se incultura el evangelio y se hiciera presente en los dolores y gozos de la humanidad, especialmente la más pobre
y marginada.
©2017 Amerindia - Todos los derechos reservados.